Capítulo XV: Los Estados de Cristo por Louis Berkhof 

A menudo usamos las palabras 'estado' y 'condición' de manera intercambiable. Sin embargo, cuando hablamos de los estados de Cristo, usamos la palabra "estado" en un sentido más específico, para denotar la relación en la cual Él se levantó y se mantuvo firme ante la ley. En los días de Su humillación Él era un siervo bajo la ley; en Su exaltación Él es Señor, y como tal está por encima de la ley. Naturalmente, estos dos estados llevan consigo las correspondientes condiciones de vida, y estas son discutidas como las diversas etapas de estos estados.


1. El Estado de Humillación

El estado de humillación consiste en que Cristo dejó a un lado la majestad divina que era suya como Gobernante soberano del universo, y asumió la naturaleza humana en la forma de un sirviente; al grado en el que Él, el supremo Legislador, quedó sujeto a las demandas y a la maldición de la ley. Mt. 3:15; Gal. 3:13; 4:4; Fil. 2:6-8. Este estado es reflejado en la condición correspondiente, en la cual generalmente distinguimos varias etapas. 

a. La encarnación y el nacimiento de Cristo. En la encarnación, el Hijo de Dios se hizo carne al asumir la naturaleza humana, Juan 1:14; 1 Juan 4:2. Él realmente se convirtió en alguien de la raza humana al nacer de María. Esto no habría sido verdad si él hubiera traído su humanidad del cielo, como afirman los Anabaptistas. La Biblia enseña acerca del nacimiento virginal en Is. 7:14; Mt. 1:20; Lucas 1:34, 35. Este nacimiento maravilloso se debió a la influencia sobrenatural del Espíritu Santo, quien también mantuvo la naturaleza humana de Cristo libre de la contaminación del pecado desde su mismo comienzo, Lucas 1:35.

b. Los sufrimientos de Cristo. A veces hablamos como si los sufrimientos de Cristo estuvieran limitados a su agonía final, pero esto no es correcto. Toda su vida fue una vida de sufrimiento. Era la vida de servicio del Señor de los ejércitos, la vida del Sin pecado en un mundo maldito por el pecado. Satanás lo atacó, su pueblo lo rechazó y sus enemigos lo persiguieron. Los sufrimientos del alma fueron incluso más intensos que los del cuerpo. Fue tentado por el diablo, oprimido por el mundo de iniquidad que lo rodeaba y tambaleado por la carga del pecado que descansaba sobre Él,-- "varón de dolores, experimentado en quebranto". Is. 53:3.

c. La muerte, de Cristo. Cuando hablamos de la muerte de Cristo, naturalmente tenemos en mente su muerte física. Él no murió como resultado de un accidente, ni por la mano de un asesino, sino por una sentencia judicial, y así fue contado con los transgresores, Is. 53:12. Al sufrir el castigo romano de la crucifixión, padeció una muerte maldita, llevando la maldición por nosotros, Dt. 21:23; Gal. 3:13. 

d. La sepultura de Cristo. Puede parecer que la muerte de Cristo fue la última etapa de Sus sufrimientos. ¿No gritó en la cruz: "Consumado es"? Pero estas palabras probablemente se refieren a su sufrimiento activo. Su sepultura ciertamente fue parte de Su humillación, de la cual Él como Hijo de Dios también fue consciente. El hecho de que el hombre regrese al polvo es un castigo por el pecado, Génesis 3:19. El hecho de que la morada del Salvador fuera en la sepultura se trató de una humillación, esto es evidente en Sal. 16:10; Hechos 2:27, 31; 13:34, 35. Él nos quitó los terrores de la sepultura.

d. El descenso al Hades. Las palabras de la Confesión Apostólica, "Él descendió al Hades", son interpretadas de diversas maneras. Los católicos romanos dicen que descendió a la Limbus Patrum, donde estaban confinados los santos del Antiguo Testamento, para liberarlos; y los luteranos que, entre su muerte y resurrección, descendió al infierno para predicar y celebrar su victoria sobre los poderes de las tinieblas. Con toda probabilidad, ésta es una expresión figurativa para denotar (1) que sufrió los dolores del infierno en el huerto y en la cruz, y (2) que entró en la más profunda humillación del estado de la muerte, Sal. 16:8-10; Ef. 4:9.


2. El Estado de Exaltación

En el estado de exaltación, Cristo pasó a estar bajo la ley como una obligación de pacto, habiendo pagado la pena del pecado y haciendo merecedor al pecador de la justicia y de la vida eterna. Además, fue coronado con el correspondiente honor y gloria. Aquí se deben distinguir cuatro etapas.

a. La resurrección. La resurrección de Cristo no consistió en la mera unión del cuerpo y del alma, sino especialmente en esto, que en Él la naturaleza humana, tanto el cuerpo como el alma, fue restaurada a su belleza y fuerza original, e incluso elevada a un nivel superior. A diferencia de todos los que habían sido resucitados antes que Él, se levantó con un cuerpo espiritual, 1 Cor. 15:44, 45. Por esa razón Él puede ser llamado "primicias de los que durmieron", 1 Cor. 15:20, y "el primogénito de entre los muertos", Col. 1:18; Ap. 1:5. La resurrección de Cristo tiene un triple significado: (1) Fue una declaración del Padre de que Cristo cumplió con todos los requisitos de la ley, Fil. 2:9. (2) Simbolizaba la justificación, la regeneración y la resurrección final de los creyentes, Ro. 6:4, 5, 9; 1 Cor. 6:14; 15: 20-22. (3) Fue la causa de nuestra justificación, regeneración y resurrección, Ro. 4:25; 5:10; Ef. 1:20; Fil. 3:10; 1 Pe. 1:3.

b. La ascensión. La ascensión fue en cierto sentido la finalización necesaria de la resurrección, pero también tuvo un significado independiente. Tenemos una doble explicación de esto, a saber, en Lucas 24:50-53; Hechos 1:6-11. Pablo se refiere a esto en Ef. 1:20; 4:8-10; 1 Tim. 3:16, y la Epístola a los Hebreos enfatiza su significado, 1:3; 4:14; 6:20; 9:24. Era una ascensión visible del Mediador, de acuerdo con Su naturaleza humana, de la tierra al cielo, yendo de un lugar a otro. Incluía una glorificación adicional de la naturaleza humana de Cristo. Los luteranos tienen un punto de vista diferente de ese. La conciben como un cambio de condición, por el cual la naturaleza humana de Jesús pasó al pleno disfrute de ciertos atributos divinos y se volvió permanentemente omnipresente. En la ascensión, Cristo, como nuestro gran sumo sacerdote, entra al santuario interior para presentar su sacrificio al Padre y comenzar su trabajo como intercesor en el trono, Ro. 8:34; Heb. 4:14; 6:20; 9:24. Él ascendió para preparar un lugar para nosotros, Juan 14:1-3. Con Él ya estamos establecidos en lugares celestiales, y en Su ascensión tenemos la seguridad de un lugar en el cielo, Ef. 2:6; Juan 17:24.

c. La sesión a la diestra de Dios. Después de su ascensión, Cristo se encuentra sentado a la diestra de Dios, Ef.1:20; Heb. 10:12; 1 Pe. 3:22. Naturalmente, la expresión 'diestra de Dios' no puede ser tomada literalmente, sino que debe entenderse como una indicación figurativa del lugar de poder y gloria. Durante su sesión a la diestra de Dios, Cristo gobierna y protege a su Iglesia, gobierna el universo en su nombre e intercede por su pueblo sobre la base de su sacrificio completo.

d. El retorno físico. La exaltación de Cristo alcanza su clímax cuando regresa para juzgar a los vivos y a los muertos. Evidentemente, su regreso será corporal y visible, Hechos 1:11; Ap. 1:7. El hecho de que Él vendrá como Juez es evidente en pasajes tales como Juan 5:22, 27; Hechos 10:42; Ro. 2:16; 2 Cor. 5:10; 2 Tim. 4:1. El tiempo de Su segunda venida no es conocido por nosotros. Él vendrá con el propósito de juzgar al mundo y perfeccionar la salvación de Su pueblo. Esto marcará la victoria completa de su obra redentora. 1 Cor. 4:5; Fil. 3:20; Col. 3:4; 1 Tes. 4:13-17; 2 Tes. 1:7-10; 2 Tes. 2:1-12; Tito 2:13; Ap. 1:7.


Para Memorizar. Pasajes relacionados con:

a. El estado de humillación:

Gal. 3:13. "Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero".

Gal. 4:4, 5. "Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos".

Fil. 2:6-8. "El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz".

b. La encarnación:

Juan 1:14. "Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad".

Ro. 8:3. "Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne".

c. El nacimiento virginal:

Is. 7:14. "He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel".

Lucas 1:35. "Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios".

d. El descenso al hades:

Sal. 16:10. "Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción".

Ef. 4:9. "Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?".

e. La resurrección:

Ro. 4:25. "El cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación".

1 Cor. 15:20. "Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho".

f. La ascensión:

Lucas 24:51. "Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo".

Hechos 1:11. "Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo".

g. La sesión:

Ef. 1:20. "La cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales".

Hebreos 10:12. "Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios".

h. El regreso:

Hechos 1:11. Cf. arriba en f.

Ap. 1:7. "He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él".


Para Estudio Adicional:

a. ¿Qué nos dice el Antiguo Testamento acerca de la humillación de Cristo en los siguientes pasajes: Sal. 22:6-20; 69:7-9; 20:21; Is. 52:14, 15; 53:1-10; Zac. 11:12, 13?

b. ¿Cuál fue el valor especial de las tentaciones de Cristo para nosotros? Heb. 2:18; 4:15; 5:7-9.

c. ¿Cómo prueban los siguientes pasajes que el cielo es un lugar y no una condición? Dt. 30:12; Josué. 2:11; Sal. 139:8; Ecl. 5:2; Is. 66:1; Ro. 10:6, 7.


Preguntas para Repaso:

1. ¿Qué se entiende por los estados del Mediador?

2. ¿Cómo definirías los estados de humillación y de exaltación?

3. ¿Qué sucedió en la encarnación?

4. ¿Cómo recibió Cristo su naturaleza humana?

5. ¿Qué prueba tenemos sobre el nacimiento virginal?

6. ¿Cómo se relacionó el Espíritu Santo con el nacimiento de Cristo?

7. ¿Los sufrimientos de Cristo se limitaron al final de su vida?

8. ¿Hubo alguna diferencia en cómo murió Cristo?

9. ¿Qué puntos de vista diferentes hay respecto al descenso al Hades?

10. ¿Cuál fue la naturaleza de la resurrección de Cristo? ¿Qué cambio sufrió?

11. ¿Cuál fue el significado de la resurrección?

12. ¿Cómo probarías que la ascensión fue de un lugar a otro?

13. ¿Cuál es su significado, y cómo lo conciben los luteranos?

14. ¿Qué se entiende por la sesión a la diestra Dios? ¿Qué hace Cristo allí?

15. ¿Cómo regresará Cristo, y cuál es el propósito de su venida?

Modifié le: mardi 3 avril 2018, 15:20